jueves, 12 de mayo de 2011

Sujetar al sujeto


¿Qué es el poder? Según Thompson, “el poder es la capacidad para actuar de acuerdo a la consecución de los propósitos e intereses de cada uno, la capacidad de intervenir en el curso de los acontecimientos y de afectar los resultados”. En este sentido, los medios de comunicación ejercen un poder que es denominado “simbólico” por el mismo autor, lo que significa que tienen la “capacidad de intervenir en el transcurso de los acontecimientos para influir en las acciones de los otros y crear acontecimientos reales, a través de los medios de producción y transmisión de las formas simbólicas”; en las palabras de Feinmann es el “poder de imponer la verdad”.


Sin embargo no existe la verdad, porque a ella no podemos acceder;  de la verdad siempre vemos una parte, que es la que queremos ver, la que responde a nuestros intereses. En relación a esto, en el video se menciona que “no hay hechos, hay interpretaciones”, y eso es lo que difunden los medios, interpretaciones que se presentan como la verdad.


Como sostiene Feinmann, el poder tiene que imponer su verdad y sofocar las otras a través de todos los medios posibles y así “penetrar en la conciencia del sujeto y sujetarlo”; ¿cómo lo hacen? Trabajando con el imaginario colectivo que, como explica Rincón, el imaginario es parte integrante de lo real puesto que es parte constitutiva de la materia misma del sentido de lo que real tiene para los hombres, por lo tanto, “el imaginario no es sólo aquello de que trata un discurso sino aquello de lo que está hecho”.




Si, como sostiene Feinmann, “el poder es la capacidad que tiene un determinado grupo de imponer su verdad como una verdad para todos” es evidente que el que tenga mayores posibilidades de acceder a los medios, será el que imponga su verdad. 


En este punto, nos encontramos con que los que tienen el poder son grandes empresarios, y los empresarios siguen fines económicos. Si la agenda mediática la construyen ellos, ¿qué será en verdad lo que nos muestran? Retomando a Thompson, los medios ejercen un poder, el de influir en las acciones de los otros siguiendo propósitos propios, entonces, es indudable que es discurso mediático se encuentra inevitablemente atravesado por éstos propósitos, que intentarán imponer sus verdades para todos aquellos que los consuman.








Agustina Duhalde

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